Cuando buscamos información para mantenernos saludables podemos encontrar de todo, desde todo tipo de dietas a consejos que recomiendan algo y otros que recomiendan totalmente lo contrario.

 

El trabajo y las responsabilidades hacen que no tengamos todo el tiempo que nos gustaría para cuidarnos, Alimentarnos de forma saludable no debería ser complicado ni debería añadir más estrés a nuestras vidas. Para ello, te presentamos estos 5 hábitos sencillos.

 

1 Desarrolla un plan para ahorrar energía mental y prevenir estrés innecesario.

 

No existe una alimentación perfecta para todos, cada uno debe adaptarla a sus preferencias y necesidades. Hay muchos métodos efectivos, y tú debes buscar el que mejor se adapta a ti. Por ejemplo, ¿No puedes vivir sin pan? Pues la alimentación paleo quizás no es la mejor opción para ti. Experimenta y escoge el estilo de alimentación saludable al que te sea más fácil adaptarse.

 

2 Come más despacio

 

A tu cerebro le lleva entorno a 20 minutos detectar que tu estómago está lleno, si comes rápido, es fácil pasarse comiendo, ya que te llenarás antes de pasar 20 minutos y tu cerebro no lo detectará, con lo que seguirás comiendo, desencadenando la sensación de sueño que sentimos cuando hacemos trabajar de más a nuestro sistema digestivo.

Además, si comes más despacio prestarás más atención a lo que comes, pudiendo disfrutar más de tu comida, aumentando tu sensación de bienestar.

 

3 Aumenta tu consumo de frutas y verduras

 

No me refiero a que te prepares una ensalada con 15 tipos de lechuga y semillas traídas de las cumbres del Himalaya, cuando hablamos de alimentación, lo más sencillo suele ser lo mejor. Evita los alimentos ultraprocesados y consume alimentos de forma sencilla, ¿qué hay más fácil que comer un plátano o una mandarina? ¿Una ensalada de tomate y albahaca? Facilísima ¿Una crema de calabaza? Sin problema. Las frutas y las verduras nos aportan gran cantidad de los nutrientes y la fibra que necesitamos para mantener nuestro sistema inmunológico en forma y nuestros niveles de energía a tope.

 

4 Imagina tu plato dividido en tres secciones

 

Para empezar una sección iría dedicada a la proteína, otra a las verduras y por último la tercera sería donde irían los hidratos de carbono y las grasas saludables. Haciendo estas tres secciones iguales conseguiremos controlar las porciones de lo que comemos y no olvidarnos de los macronutrientes que necesitamos para mantener nuestros niveles de energía y de producción de hormonas en un nivel óptimo.

 

5 Está bien no ser perfecto

 

Nadie lo es, no tienes porqué estresarte intentando comer de forma “perfecta” todos los días. Comer no es solo conseguir la energía, los macro y micronutrientes y la fibra necesarios para vivir, comiendo también debemos disfrutar. Disfrutar de lo que comemos, y disfrutar de la compañía con la que comemos.

 

Así que la próxima vez que tengas un evento especial, una reunión con la familia, una cena importante con amigos, o con compañeros de trabajo, disfruta y permítete algún capricho, esto evitará que te desanimes en tu camino hacia una alimentación más saludable y disfrutarás más.