Seguro que has oído hablar de la dieta mediterránea y de lo saludable que es, esta dieta es la que se ha llevado durante siglos en los países de la cuenca mediterránea, pero por desgracia en los últimos años parte de esta alimentación se han visto desplazada por hábitos alimentarios menos saludables que incluyen un alto consumo de alimentos procesados, carnes rojas o altas cantidades de azúcares.

 

La dieta mediterránea se ha demostrado que es una de las herramientas más útiles para prevenir enfermedades. Si en nuestra dieta incluimos vegetales y frutas de temporada, frutos secos, cereales integrales y grasas saludables, tendremos muchas más posibilidades de tener un corazón sano y un sistema inmunológico fuerte.

Para ponértelo más fácil, te presentamos algunos alimentos que podemos consumir para cumplir todos los requisitos de una dieta mediterránea equilibrada:

 

Para incrementar la cantidad de fibra soluble e insoluble consume:

 

  • Legumbres
  • Verdura
  • Fruta de temporada
  • Semillas (Lino, chia, calabaza, girasol…)
  • Cereales integrales (Copos de avena, pan y pasta integral…)

 

Para incrementar el consumo de antioxidantes lo ideal es consumir:

 

  • Aceite de oliva virgen extra, que nos aporta polifenoles
  • Naranjas, fresas, kiwi, pimiento rojo, fuentes de vitamina C
  • Sardinas, cacahuetes, caballa… que nos aportan coenzima Q10
  • Manzanas, té verde y negro, cebolla, con su contenido en bioflavonoides
  • Ajo, nuez de Brasil o almendra, tofu, arroz integral, fuentes de selenio

 

Para consumir grasas insaturadas lo podremos hacer con:

 

  • Aguacate
  • Pescado azul
  • Huevo
  • Aceitunas y aceite de oliva
  • Frutos secos (Nueces, avellanas, pistachos…)

 

El consumo de productos lácteos, sobre todo queso y yogur, también podemos incorporarlo dentro de una dieta mediterránea saludable, pero siempre consumiendo porciones pequeñas y sin azúcares añadidos.

Por último, y como queda reflejada en la pirámide de la dieta mediterránea, es muy importante hidratarnos bien con agua o infusiones de hierbas y practicar alguna clase de ejercicio físico diariamente.

Como puedes ver, es una dieta nada complicada y con alimentos fáciles de conseguir. Si prestamos un poco más de atención a nuestra alimentación, podremos ir incorporando poco a poco alimentos más saludables que nos ayuden a protegernos ante enfermedades.