Hay momentos en los que la cantidad de trabajo es muy alta, proyectos que entregar, fechas límite que se acercan, mayor demanda por parte de los clientes son ejemplos de esto. Estas situaciones pueden hacer que nuestros niveles de estrés suban, nuestro objetivo debe ser que ese estrés no se nos vaya de las manos.

A continuación te vamos a presentar lo que podemos hacer para evitar que los momentos de estrés nos afecten a nuestra salud:

 

Planifícate

A veces, la falta de ejercicio o hábitos de alimentación poco saludables son el resultado de una mala planificación. Así que siempre que puedas, dedica un poco de tiempo los domingos para prepararte para una semana ajetreada pero saludable. Puedes preparar snack saludables con antelación para solo tener que cogerlos y marcharte para el trabajo, sin complicaciones. Planifícate para tener (al menos) 3 o 4 comidas saludables de lunes a viernes, piensa en los ingredientes que necesitas y cuando comprarás los que necesitas. Puedes cocinar cantidad de más de alguna de ellas y congelar, será una opción fácil, económica, y sana que tendrás siempre a mano cuando no hayas preparado algo con antelación.

 

¡No te olvides de comer!

¿Te ha pasado alguna vez que estás tan concentrado en una tarea que te saltas una comida? Es algo muy habitual, pero debemos evitar que esto ocurra de forma regular. Cuando pasamos más de 4 horas sin comer nuestros niveles de glucosa en sangre descienden y con ellos nuestra energía. Intenta no saltarte comidas en momentos de mucho trabajo y estrés, en el momento puede parecernos que estamos perdiendo el tiempo, pero si nuestra productividad desciende por la falta de energía, finalmente nuestro rendimiento será menor y nuestra salud puede verse resentida.

 

Mantén cierto nivel de actividad física

Después de un día de trabajo intenso y agotador, ir al gimnasio no es lo que más apetece, lo entendemos. En los días más duros intenta mantenerte activo durante la jornada, así evitarás la inactividad total en el caso en el que finalmente no puedas hacer ejercicio ese día, y te ayudará a mantener tus niveles de energía altos. Utiliza las escaleras siempre que puedas, levántate a buscar agua cuando tengas sed, e intenta cada hora estirarte y movilizar un poco tu cuerpo para activar tus músculos.

 

A beber

Nos referimos al agua, por supuesto. Un truco para saber si es momento de beber es pensar si hace unas horas que no has ido al baño, si es así, es momento de beber. El algo a lo que no solemos prestar atención, de hecho, hay ocasiones que pensamos que tenemos hambre cuando realmente tenemos sed.

 

Toma el aire

Cuando estamos sobrecargados de trabajo, parece contradictorio tomar un descanso y salir a tomar el aire. Pero hacer un descanso de 5 minutos y tomar el aire nos puede ayudar a relajarnos, despejar la mente y cargarnos de energía

 

Evita las pantallas todo lo que puedas

Si para trabajar necesitas mirar a una pantalla, evita las pantallas en tu tiempo libre. En vez de relajarte mirando el ordenador o el teléfono móvil, hazlo hablando con tu pareja o un amigo, llama a un familiar o lee un libro. Haciendo esto, además de proteger tu vista y relajarte, conseguirás descansar mejor por la noche, ya que evitas la luz azul de las pantallas, responsable de reducir la producción de melatonina por las noches.

 

Siguiendo estas pautas conseguirás mantener en control en momentos de estrés, cuidando de tu salud y permitiéndote superar esas situaciones de una forma más efectiva.