Seguro que ya has oído muchas veces que debemos incorporar más actividad física en nuestro día a día, no es algo nuevo. Pero una cosa es decirlo, y otra cosa muy diferente es ponerlo en práctica.

 

Cuando hablamos de incorporar más actividad física en nuestro día no nos referimos únicamente a practicar deporte durante una hora al día (Que también puede ser) sino que nos referimos a pequeños cambios en como realizamos nuestras tareas diarias que de entrada nada tienen que ver con ejercicio físico.

 

A continuación, te presentamos ejemplos de cómo podemos modificar nuestras tareas para incorporar más ejercicio:

 

 

Trayecto al trabajo

Incorporar actividad física en el trayecto hacia y desde el trabajo es una oportunidad genial para empezar el día con más energía y terminándolo desentumeciendo los músculos. ¿Y como podemos hacerlo?

 

  • Si puedes cambiar el coche o el transporte público por la bicicleta, caminar o patinar, por ejemplo, ahorrarás costes y ganarás en salud
  • Si tu lugar de trabajo no te permite desplazarte andando o en bicicleta, por ejemplo, si vas en transporte público intenta subirte una parada más adelante, o bajarte antes de la parada en la que te sueles bajar, así podrás hacer un poco de ejercicio aunque la distancia no te permita hacerlo entero haciendo deporte.
  • Si llevas tu coche, una opción interesante puede ser aparcar un poco más lejos, así podrás caminar ese trayecto

 

 

Pausas

Las pausas son esos momentos en los que desconectas por unos instantes de lo que estabas haciendo para recargar energía y despejar la mente. Pero solemos pasarlos tomando un café, si en vez de esto incorporas las llamadas “Pausas activas” notarás la diferencia.

Pero ¿Qué son las pausas activas? Son pequeñas series de estiramientos y movilizaciones que nos ayudan a relajar la tensión de nuestros músculos, activar la circulación y reducir el estrés y que puedes hacer durante tus descansos. Quizás descubres que tras estas pausas activas ya no necesitas ese café que tu cuerpo siempre te pedía.

 

 

Desplazamientos dentro de tu empresa 

Cuando tienes que moverte dentro de tu empresa ¿Cómo sueles hacerlo? Coges el ascensor cuando podrías subir por las escaleras? ¿Tienes que decirle algo a algún compañero cercano? Si tardas lo mismo en enviar un email que en levantarte y decírselo ¿Por qué no te acercas dónde está y se lo dices en persona?

 

Incorporando estos cambios te darás cuenta que no es necesario disponer una hora al día exclusiva solo para deporte, sino que movernos más no es tan difícil como parece. Ahora solo te queda decidir ¿Por cuál vas a empezar?