La comunicación es una parte esencial de los humanos. Somos animales sociales que utilizamos diferentes formas de comunicación para interactuar con los que nos rodean. Pero no todos lo hacemos igual, cada uno tiene sus puntos fuertes y sus carencias. En general no solemos prestar demasiada atención a la forma en la que nos comunicamos, pero tanto en nuestro trabajo como en nuestra vida personal tiene un alto impacto. A continuación, vamos a ver ejemplos de cómo podemos potenciar nuestras habilidades de comunicación para mejorar nuestros resultados:

 

  • Escucha

Escuchar a nuestro interlocutor puede parecer algo muy obvio, pero en muchas ocasiones por estar atendiendo a varias tareas al mismo tiempo, porque es un tema del que ya has hablado con esa persona en otras ocasiones, oímos lo que nos dice, pero no escuchamos lo que nos está diciendo. Si quieres mantener conversaciones productivas y llegar a conclusiones satisfactorias para ambas partes, presta atención a lo que tu interlocutor te está diciendo.

 

  • Pide claramente lo que necesitas

En ocasiones nos encontramos que nuestro interlocutor hace todo lo contrario de lo que nos gustaría y pensamos ¿Cómo pudo hacer esto? ¿Cómo no se dio cuenta que yo necesitaba lo otro? Y culpamos a nuestro interlocutor de no prestar atención a nuestras necesidades o de ignorarlas, la cuestión es ¿Le has dicho claramente lo que necesitabas? Quizás tú piensas que sí, o que le has dado las señales necesarias, pero desde el punto de vista de la otra persona no ha llegado el mensaje en absoluto.

 

  • Haz preguntas efectivas

En ocasiones malinterpretamos a otras personas porque asumimos que observan la situación desde el mismo punto de vista que nosotros, cuando normalmente no es así. Para conseguir un entendimiento completo de las motivaciones, objetivos y planteamientos, debemos hacer preguntas que ayuden a nuestro interlocutor a llegar al centro del planteamiento, para ello, debemos intentar preguntar “¿Cómo?” más que “¿Por qué?”. El “¿Por qué?” pone a nuestro interlocutor en una posición defensiva, porque tiene que justificar su idea, preguntando “¿Cómo?” nuestro interlocutor se centrará en el proceso de desarrollo de esa idea y podréis avanzar hacia los motivos, objetivos y procesos que esta persona ha pensado.

 

  • Presta atención a la comunicación no verbal

¿Sabías que el 65% de lo que comunicamos lo hacemos a través de la comunicación no verbal? Por eso es muy importante prestarle atención. Esto puede resultar un poco complicado al principio, pero con un poco de práctica podemos conseguir que nuestra comunicación sea más efectiva.

Dentro de la comunicación no verbal entran nuestras expresiones faciales, postura, tono de voz, gestos o nuestra mirada por poner algunos ejemplos. De poco servirá que estemos escuchando a un compañero contándonos una idea, si estamos con las piernas y los brazos cruzados y mirando para otro lado, de forma inconsciente esta persona percibirá tu rechazo y dificultará el llegar a una conclusión productiva a la conversación. Intenta prestar atención a tu comunicación no verbal y que lo que diga tu boca sea coherente con lo que expresa tu cuerpo, con eso conseguirás potenciar tu mensaje y facilitará el entendimiento a tu interlocutor.

 

Mejorar nuestras habilidades de comunicación es un aprendizaje constante en nuestra vida, no va a ser un cambio inmediato, pero prestando atención y modificando diferentes detalles de nuestra comunicación iremos percibiendo como nuestros resultados a la hora de interactuar con los que nos rodean mejoran de forma sustancial. Y tú ¿Ya has decidido qué punto vas a empezar a aplicar?