Por lo general, acometemos un cambio cuando hay evidencias de que es necesario o, directamente, por obligación; ¿es eso suficiente? Desde Vidahora creemos que lo ideal es cambiar cada aspecto de nosotros mismos o de nuestro entorno que no está como debiera.

Esa es la filosofía del Kaizen, la mejora continua como resultado de pequeños cambios o pasos que se suceden en el tiempo. Como ya dijimos en un post anterior, si intentamos romper una rutina o cambiar un hábito de forma radical o brusca, lo más probable es que no obtengamos el resultado esperado y nos frustremos. El Kaizen defiende una autosuperación constante en todos los aspectos de nuestra vida, desde el ámbito espiritual al laboral. Sin ir más lejos, en este último campo hay toda una rama de investigación y publicaciones que explican el éxito del Kaizen en el mundo empresarial.

Irónicamente, el Kaizen en si mismo es un hábito, ya que su aplicación implica la rutina diaria de buscar esa mejora. Incluso cuando creemos que ya hemos alcanzado la excelencia en algo, debemos buscar la manera de superar esa perfección. Y existe, no cabe duda, ya que en el crecimiento personal “los únicos límites que lo detienen son los que tu propia mente se forja”, Efectivamente, no es tarea fácil, requiere de una disciplina, un compromiso y una determinación fuertes.

Como guía, desde el Kaizen se ofrecen cinco pasos (conocidos en inglés como “Las 5S o los 5 Soles") para conseguir esa mejora continua: orden, organización, limpieza, simplicidad y mantenimiento de los logros conseguidos.

Otro camino hacia esa plenitud personal que ofrece el Kaizen es seguir los diez rituales desarrollados en la obra El monje que vendió su Ferrari hasta hacerlos hábitos. En pocas palabras, podemos resumirlos como sigue:

  • De la soledad: dedícate un momento del día (con 15 minutos es suficiente) para estar en paz, solo contigo mismo.
  • De la fisicalidad: haz deporte, aparte de ayudarte a cuidar tu cuerpo servirá como vía de liberación mental.
  • De la nutrición: somos lo que comemos, ¡cuida tu alimentación!
  • Del saber abundante: no dejes de aprender cosas nuevas, regálate media hora de lectura interesante cada día.
  • De la reflexión personal: conócete a ti mismo para confiar más en ti y saber tus puntos fuertes y los que no lo son tanto.
  • Del despertar anticipado: aprovecha las primeras horas del día para hacer eso que en las horas centrales no vas a poder hacer.
  • De la música: escucha ese tipo de música que te da energía o que te tranquiliza; ¡lo importante es que te haga sentir bien!
  • De la palabra hablada: elabora unos mantras personalizados que te inspiren y te den fuerza para repetirlos cuando necesites un “empujón interno”.
  • Del carácter congruente: compórtate según tus valores y principios, sé fiel a lo que tu corazón te dicta.
  • De la simplicidad: aprende a diferenciar lo que de verdad necesitas de lo que es una mera obligación vacía o no te aporta nada. Con el tiempo, aprenderás a apreciar lo hermoso de los pequeños detalles del día a día. :)

“Siembras un pensamiento, cosechas una acción. Cosechas una acción, siembras un hábito. Siembras un hábito, cosechas un carácter. Siembras un carácter, cosechas tu destino”.

El camino del KAIZEN. Un pequeño paso puede cambiar tu vida, Robert Maurer. Editorial Vergara. España (2006).

El monje que vendió su Ferrari: una fábula espiritual, Robin Sharma. Editorial Debolsillo (2012).