El término gamificación se introduce cada vez con más frecuencia en ámbitos laborales. Utilizar elementos de juego en la empresa ayuda a formar y motivar a los trabajadores, incrementando la participación en las iniciativas emprendidas por la propia empresa.

Jugar ya no es sólo cosas de niños, desde un enfoque científico es una herramienta muy útil para realizar una actividad con un mayor grado de implicación. Para la gestión del estado de flujo o “flow“ definido por Mihaly Csikzentmihalyi se muestra tremendamente eficaz.  Alcanzar un estado óptimo de motivación sostenible cuenta con dos variables decisivas: la capacidad de controlar el desarrollo de una tarea y el reto que suponga su realización. En ambos casos, proporcionar elementos de juego puede permitir encontrar el equilibrio deseado.

La gamificación permite “regular” el nivel de dificultad, de forma que un empleado no se vea poco estimulado, ni superado por el trabajo asignado. De la misma manera, proporciona un nuevo enfoque que abstrae de la rutina y el aburrimiento en que a veces se encuentra el trabajador.


A continuación os dejamos un interesante artículo sobre la gamificación y sus beneficios en el bienestar laboral:

http://elpais.com/elpais/2013/08/02/eps/1375456560_394165.html