En nuestro último post os hablamos de la importancia de dormir entre siete y nueve horas cada noche para no desarrollar una serie de trastornos físicos e incluso psíquicos. Sin embargo, como ya dijimos por aquel entonces, nuestro ritmo de vida actual hace que caer en las redes de Morfeo no sea una tarea fácil.

Por ese motivo, la intención de nuestra entrada de hoy es presentaros una serie de trucos que os ayuden a dormir bien y así empezar cada día con las energías necesarias para conseguir el bienestar laboral y social que todos necesitamos:

 

- Desde el punto de vista del descanso es mejor hacer deporte por la mañana, ya que por la noche el ritmo corporal se activa y se retrasa el momento de conciliar el sueño. Además, las endorfinas generadas gracias al ejercicio matutino aportan una sensación de relajación que se prolongará a lo largo de toda la jornada laboral.

- Ejercicios de relajación como el pilates, el taichi o el yoga prepararán al cuerpo para un estado de calma que nos ayude a dormir plácidamente.

- Una ducha caliente antes de acostarse, aparte de relajar el cuerpo, elimina la radiación electromagnética acumulada a lo largo del día.

- Intentar irse a dormir siempre a la misma hora ayuda a que el cuerpo establezca su propia rutina.

- Deben evitarse las cenas copiosas o de difícil digestión así como el alcohol o bebidas estimulantes (café, té, etc.). ¡Ojo!, acostarse con hambre tampoco es una buena opción.

- Infusiones como la valeriana, la pasiflora o flor de la pasión y la melisa ayudan a calmar el sistema nervioso y por lo tanto a conseguir un buen descanso libre del tan peligroso estrés. ¿Cómo endulzarlas sin usar azúcar blanco (refinado)? Las opciones más saludables son la miel, el azúcar moreno, la estevia y la panela.

- Se recomienda disminuir el ritmo de actividad a medida que se acerca la hora de irse a la cama para dormir bien, por lo que leer o ver la televisión en cama no son actividades aconsejables.

- Resulta útil hacer del lugar de descanso un entorno agradable; evitar los ruidos y la luz (siempre quedará recurrir a los tapones y el antifaz) o mantener una temperatura intermedia. Para completar la atmósfera se pueden utilizar velas aromáticas o inciensos de alguna planta que tenga propiedades relajantes como, por ejemplo, la lavanda.

- Ya en cama (con el colchón y la almohada apropiados), la posición más saludable para dormir bien es aquella en la que el cuerpo está boca arriba o lateral (la conocida como posición fetal).

- Si aun así no se consigue conciliar el sueño, se pueden hacer respiraciones profundas con el abdomen acompañadas de espiraciones lentas y profundas desde el diafragma.

- Si el sueño nocturno no es suficiente, siempre quedará la opción de disfrutar de una pequeña siesta reparadora. Eso sí, ¡nunca más de veinte o treinta minutos o será peor!

Para terminar, un truco científicamente demostrado y muy sencillo: dar y recibir abrazos ayuda al cuerpo a producir oxitocina, la hormona de la felicidad, que además de estimular las emociones positivas calma el sistema nervioso. Así que ya sabéis: ¡abrazos gratis para dormir como un lirón!

Para más información puedes ponerte en contacto con Vidahora a través de info@vidahora.com