Existen algunas enfermedades que aunque pueden afectar a toda la población, prevalecen entre las mujeres, vamos a hablar de algunas de ellas y explicar qué podemos hacer para prevenirlas.

 

Problemas cardiovasculares:

 

Las enfermedades cardiovasculares van en aumento debido al aumento de consumo de tabaco y los cambios de hábitos alimenticios y de actividad física. Los problemas cardiovasculares en las mujeres han ido también en aumento, Cada minuto en Estados Unidos y cada seis minutos en Europa fallece una mujer por enfermedad cardiovascular.

 

Esta es la primera causa de mortalidad en el sexo femenino por delante de otras enfermedades más asociadas a la mujer, como el cáncer de mama o la osteoporosis. Además, las mujeres tienen más posibilidad de muerte a causa de un infarto que los hombres. Para prevenir problemas cardiovasculares se recomienda hacer una dieta siguiendo las pautas de la dieta mediterránea, realizando ejercicio moderado de forma periódica y participando en actividades que reduzcan nuestro estrés, como puede ser reunirte con amigos y seres queridos.

 

Problemas psicológicos:

 

Trastornos como la ansiedad, el estrés o la depresión están incrementando de forma notable entre la población en general, siendo las mujeres las que más los padecen.

 

Para prevenirlos debemos asegurarnos de mantener uno hábitos saludables, tanto de alimentación, de actividad física como los relacionados con el sueño y debemos aprender técnicas para gestionar las situaciones de estrés de forma efectiva. Además, podemos buscar la ayuda de especialistas que nos orientarán sobre la estrategia que aplicar cuando veamos que no podemos gestionar y mejorar la situación por nuestros medios.

 

Cancer de mama:

 

El cáncer de mama es otra de las enfermedades más comunes en la mujer. También debemos tener en cuenta que en los últimos años están aumentando mucho los casos de cáncer de pulmón y el colorrectal en las mujeres, así que no se deben descuidar las revisiones periódicas.

La autoexploración mamaria realizada de forma regular ayuda a conocer cómo son las mamas normalmente y así detectar cualquier posible cambio. Es un método eficaz para poder detectar de forma prematura cualquier posible cambio y así poder consultarlo con tu médico. Una alimentación saludable y una vida activa ayudan a mantenernos sanos y nos ayudan a reducir las posibilidades de algunos cánceres. Además, las revisiones periódicas nos servirán para poder detectar cualquier cambio en nuestro cuerpo al que debamos prestar atención.