A punto de cumplirse un año desde que AENOR entregara los primeros certificados de Empresa Saludable (impulsados en colaboración con el Instituto Europeo de Salud y Bienestar Social y la Sociedad de Prevención de Fremap), en Vidahora queremos hacer un repaso de todos los beneficios que supone estar adherido a este modelo.

Empecemos por la parte personal, la que afecta (para bien) a la calidad de vida del equipo humano. Poseer el certificado de Empresa Saludable supone estar haciendo lo posible por mejorar la salud, el bienestar y la seguridad de los empleados; se presta atención a los factores de riesgo existentes en el entorno de trabajo con el fin de controlarlos, reducirlos y eliminarlos en la medida de lo posible. De este modo, se reducen los índices de accidentabilidad y las enfermedades, especialmente las crónicas.

Aunque esta primera causa podría justificar por sí misma la adhesión al Modelo de AENOR entendiendo que el absentismo laboral se vería reducido, todavía hay más. Un trabajador que se siente protegido y cómodo en su puesto de trabajo está contento y, en consecuencia, más motivado. Y una persona motivada rinde más, se siente parte de un todo y le cuesta mucho más encontrar motivos para irse.

Llegamos así al beneficio económico que se obtiene al acreditarse como Empresa Saludable. A este nivel, las buenas noticias se materializan en mayores ingresos, por un lado, y en ahorro por otro. En primer lugar, si decíamos que nuestro trabajador está más motivado, eso implica que producirá más y mejor. Una Empresa Saludable será, por lo tanto, más competitiva al ver como su productividad aumenta. En segundo lugar, ahorrará en costes sanitarios y de Seguridad Social por el simple hecho de haber hecho suyo el refrán “más vale prevenir que curar”.

A este respecto, la Red Europea de Promoción de la Salud en el Trabajo (ENWHP) calcula que cada euro invertido en programas que favorezcan la salud laboral genera un retorno de la inversión de entre 2,5 y 4,8 euros en términos de absentismo y de entre 2,3 y 5,9 euros en costes de enfermedad; es decir, hasta más de 10 euros por cada uno invertido.

¿Cuál es la última (pero igualmente importante) consecuencia de todo lo expuesto hasta ahora? Una empresa que expone un compromiso con el bienestar y la salud de sus trabajadores conseguirá mejorar su imagen corporativa de cara a la sociedad donde opera. Y eso nos remite una vez más a los beneficios económicos, ¿verdad?

Una plantilla sana y motivada, un incremento de los beneficios y una imagen de empresa mejorada, ¿todavía queda lugar para la duda de si ser Empresa Saludable es, aparte de ético, rentable?

Para más información sobre el Modelo de AENOR y otros temas de salud laboral, nos encontrarás en info@vidahora.com.