¿Sabías que ya estás haciendo todo lo necesario para aprovechar mejor tu tiempo y ser más productivo? 

 

No me refiero a leer todos esos correos de tu bandeja de entrada, o hacer más hojas de cálculo, definitivamente no me refiero a que tengas más reuniones. Hay algo mucho más importante que estás haciendo ahora mismo y que aumentará tu productividad… 

 

Respirar.

 

Respirar correctamente es una estrategia sencilla que puede ser clave para que tu tiempo te rinda más. La mejor parte es que llevas toda tu vida respirando, no necesitas desarrollar una nueva habilidad, solo necesitas modificar un poco lo que ya estás haciendo.

 

Una respiración incorrecta puede reducir tus niveles de energía, pero si respiras de forma adecuada, notarás que tus niveles de energía mejoran, aumenta tu resiliencia emocional y tendrás más claridad mental. Reducirá tu ansiedad y estrés y aumentará la cantidad de oxigeno disponible en el torrente sanguíneo para que tu cerebro funcione mejor.

 

Practica para aprender a respirar lentamente y de forma rítmica. Durante un minuto, inhala por la nariz contando dos segundos, y exhala por la nariz contando tres, con práctica puedes aumentar a 3 segundos de inhalación y 5 de exhalación, siempre asegurándote de que tu respiración es cómoda y sin tensión.

 

Puedes profundizar más en los beneficios aprendiendo a respirar más profundamente, conseguirás mejorar tu concentración, reducirás tu estrés y te sentirás mejor en general. Esto lo puedes conseguir llevando tu respiración hacia el diafragma y el abdomen, en vez de respirar de forma superficial solo con la parte alta del pecho.

 

Para comprobar si estás respirando correctamente, pon tu mano derecha sobre tu pecho, y tu mano izquierda sobre tu ombligo. Respira normalmente y percibe qué mano se está moviendo, si tu mano izquierda se está moviendo más, tu abdomen se está moviendo, entonces estarás respirando correctamente. Si tu mano derecha se mueve más, tu respiración es superficial y esto hará que tus niveles de fatiga y ansiedad aumenten. Al inhalar, lleva el aire más hacia tu abdomen y exhala lentamente.

 

Simplemente respirar puede parecer de entrada irrelevante, pero hecho correctamente, puede aportar muchos beneficios en tu trabajo y en tu vida en general. ¿La mejor parte? No tienes que ir a ningún lado a hacerlo, y con unos segundos de práctica notarás la diferencia.