A pesar de que muchas veces nos imaginamos a nosotros mismos como máquinas complejas, que funcionamos linealmente, somos organismos, y funcionamos cíclicamente. Y para hacer nuestro trabajo más creativo y productivo necesitamos sincronizarnos con estos estos ciclos.

 

Puede que hayas oído hablar de los ritmos circadianos, de hecho en 2017 los investigadores que los descubrieron recibieron el premio Nobel de medicina, son los ritmos que marcan nuestros días y duran 24 horas, influyen en nuestra conducta, nuestras hormonas y nuestro sueño entre otros procesos. Pero en este artículo no venimos a hablarte del ritmo circadiano, sino de su primo menos conocido, el ritmo ultradiano.

 

¿Qué es el ritmo ultradiano? 

 

El ritmo ultradiano denota las actividades biológicas que ocurren en ciclos fisiológicos de 20 horas o menos e influyen en diversas conductas animales.

 

Tu cerebro puede concentrarse de forma óptima de 90 a 120 minutos, después de este tiempo, necesita un descanso ¿Por qué? Por el ritmo ultradiano, un ciclo que está presente mientras estamos despiertos y dormidos.

 

Este ciclo fue descubierto por Nathan Kleitman, un investigador del sueño. Este le llamó el “ciclo básico de descanso-actividad”: los ciclos de 90 minutos donde evolucionas a través de 5 estados del sueño. Kleitman descubrió que ese patrón de 90 minutos también existe mientras estamos despiertos, en los que nos movemos entre momentos en los que estamos más alerta a momentos en los que estamos menos.

 

¿Cómo podemos adaptarnos a estos ritmos?

 

Cuando empieces una tarea en la que necesites concentración, observa cuando tu mente empieza a desviarse, empiezas a distraerte y tu cuerpo intenta moverse más. En ese momento tu cuerpo te está diciendo que necesita un descanso, toma un descanso de 10 minutos y luego vuelve a tu tarea. Los periodos de máxima concentración pueden durar entre 50 y 90 minutos sin descanso, debes descubrir cual es tu duración optima. La habilidad para concentrarse es como un músculo, debemos entrenarla para aprovechar mejor nuestro tiempo y que nos resulte más sencillo hacerlo. 

 

Las personas tenemos tres canales de actividad, el cognitivo, el físico y el emocional. Cuando descanses es importante que cambies de canal. Si estas realizando una tarea que necesita mucho razonamiento y trabajo cerebral, en el descanso deberías desconectar del canal cognitivo. Puedes conseguirlo dando un pequeño paseo al baño, hablando con alguien, practicando un ejercicio de respiración profunda, escuchar música o si te gustan, mirando algún vídeo de gatitos o cachorros, la música y curiosamente esta clase de vídeos reducen el nivel de estrés y nos llevan a nuestro canal emocional.

 

Siguiendo estos consejos podrás descubrir cual es tu ritmo ultradiano óptimo, con lo que conseguirás concentrarte de forma más efectiva y terminar tus tareas más cómodamente, sin esa sensación de embotamiento mental que tenemos cuando dedicamos demasiadas horas sin descanso a una tarea.